La utilización del césped artificial en el paisajismo urbano es cada día más frecuente en las ciudades españolas, sobre todo en regiones con escasez de agua.
Parques, jardines, piscinas interiores y exteriores, zonas verdes de áreas residenciales, zonas sombrías o patios interiores, sucumben ante las muchas ventajas de la hierba artificial, cómoda, sostenible y a un precio asequible.
El césped natural es el gran demandante de agua de nuestros parques y jardines, pues se bebe de media, los meses de verano, unos 6 litros/m2 y día en buena parte de nuestras ciudades, un derroche inviable hoy día.Además del “riego cero”, el césped artificial no requiere para su mantenimiento ningún producto químico ni precisa de maquinaria para la siega, por lo que se evita el consumo de combustibles fósiles. Hablamos de un producto 100% ecológico.